{"id":4622,"date":"2023-01-23T22:10:03","date_gmt":"2023-01-23T21:10:03","guid":{"rendered":"https:\/\/elsenatus.es\/?p=4622"},"modified":"2023-01-23T22:10:04","modified_gmt":"2023-01-23T21:10:04","slug":"el-nazareno-una-figura-que-trasciende-los-siglos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elsenatus.es\/?p=4622","title":{"rendered":"El nazareno, una figura que trasciende los siglos"},"content":{"rendered":"\n<p>Sin lugar a dudas, la figura que sustenta nuestras hermandades y cofrad\u00edas, no<\/p>\n\n\n\n<p>en Andaluc\u00eda, sino en Espa\u00f1a entera, y sus antiguos territorios de ultramar, es el<\/p>\n\n\n\n<p>nazareno. Las actuales estaciones de penitencia, herederas de los viacrucis, y ejercicios<\/p>\n\n\n\n<p>de las via sacras por los humilladeros, y cruces de los caminos en nuestros pueblos y<\/p>\n\n\n\n<p>ciudades, ten\u00edan como centro esta figura, el nazareno, el disciplinante, el pueblo de Dios,<\/p>\n\n\n\n<p>para los que la imagen de Cristo, o Mar\u00eda dolorosa, no era protagonista, sino<\/p>\n\n\n\n<p>acompa\u00f1ante. Creemos que este hecho qued\u00f3 en la baja Edad Media, pero no es as\u00ed,<\/p>\n\n\n\n<p>sigue estando vigente. El centro de un cortejo es el nazareno.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero que entendemos por nazareno? \u00bfDe d\u00f3nde surge esta figura? \u00bfQu\u00e9 es un<\/p>\n\n\n\n<p>penitente entonces?<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos que retrotraernos al siglo XV-XVI, Donde surgen estas primeras<\/p>\n\n\n\n<p>hermandades conocidas por hermandades de sangre. Y es que el nombre como tal les<\/p>\n\n\n\n<p>hace justicia, cortejos que mostraban la autodisciplina, y la auto-mortificaci\u00f3n, en pos<\/p>\n\n\n\n<p>de expiar los pecados, y suplicar la gracia divina. Esta pr\u00e1ctica devocional popular<\/p>\n\n\n\n<p>encuentra un refrendo eclesi\u00e1stico en 1539, en la conocida por Bula de Toledo, recogido<\/p>\n\n\n\n<p>en el \u201cVivae vocis or\u00e1culo\u201d de Paulo III, de la mano de la Hermandad de la Vera Cruz de<\/p>\n\n\n\n<p>Toledo, en el cual el Papa reconoc\u00eda indulgencias a quien se disciplinara en las<\/p>\n\n\n\n<p>procesiones del Viernes Santo. El Concilio de Trento influy\u00f3 tambi\u00e9n mucho en este<\/p>\n\n\n\n<p>aspecto, pues en el cap\u00edtulo 10 promulgado en 1547, sexta sesi\u00f3n, dice que el hombre<\/p>\n\n\n\n<p>puede colaborar \u201cmortificando los miembros de su carne (Col 3, 5) y present\u00e1ndolos<\/p>\n\n\n\n<p>como armas de la justicia (Rom 6, 13-19) para la santificaci\u00f3n por medio de la<\/p>\n\n\n\n<p>observancia de los mandamientos de Dios y de la Iglesia: crecen en la misma justicia,<\/p>\n\n\n\n<p>recibida por la gracia de Dios, cooperando la fe, con las buenas obras (Iac 2, 22), como<\/p>\n\n\n\n<p>recoge Granado Hermos\u00edn (2017).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Estas sangrientas pr\u00e1cticas de penitencia encontrar\u00e1n una versi\u00f3n menos<\/p>\n\n\n\n<p>violenta en los hermanos de las hermandades de Jes\u00fas Nazareno, que a su imagen y<\/p>\n\n\n\n<p>semejanza comienzan a cargar sus cruces, como el mismo Cristo, emulando as\u00ed su<\/p>\n\n\n\n<p>penitencia. Todo esto coexiste con los hermanos de luz, que portando hachetas, faroles<\/p>\n\n\n\n<p>o cirios, alumbraban el discurrir de la cofrad\u00eda. Estas pr\u00e1cticas de sangre, y luz se<\/p>\n\n\n\n<p>desarrollar\u00e1n de manera conjunta, teniendo las denominaciones de penitentes de<\/p>\n\n\n\n<p>sangre, nazarenos cargando la cruz, y hermanos de luz. No fueron carentes de pol\u00e9mica,<\/p>\n\n\n\n<p>los arzobispos, y clero del lugar, se vieron obligados a legislar y regular estas pr\u00e1cticas,<\/p>\n\n\n\n<p>que en ocasiones desvirtuaban el sentido de la procesi\u00f3n, deriv\u00e1ndolo a un espect\u00e1culo<\/p>\n\n\n\n<p>sangriento de luces, sombras. Al finales del s. XVIII, las corrientes del pensamiento<\/p>\n\n\n\n<p>ilustrado ponen pie en pared, entendiendo que estas pr\u00e1cticas son propias de animales,<\/p>\n\n\n\n<p>y de analfabetos, los cuales carecen de capacidad de raciocinio para ejercer semejantes<\/p>\n\n\n\n<p>penitencias. Ser\u00e1 el rey Carlos III, el cual mediante Real Cedula en 1777 prohibir\u00e1 todo<\/p>\n\n\n\n<p>esto, no qued\u00e1ndose ah\u00ed, prohibiendo las caras cubiertas, la procesiones al caer la<\/p>\n\n\n\n<p>noche, y dem\u00e1s regulaciones, en base a la seguridad y decencia de la v\u00eda p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Este corte a como se entend\u00edan las cofrad\u00edas caus\u00f3 revuelo, y hubo lugares y<\/p>\n\n\n\n<p>reductos del territorio en los que no se pudo implantar, pues la costumbre pes\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en las urbes si fue de obligado cumplimiento. <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Esta norma borr\u00f3 de un soplo a la figura del hermano de sangre, y los flagelantes. <\/p>\n\n\n\n<p>Quedando para la penitencia esta \u00fanica<\/p>\n\n\n\n<p>figura aceptada por las autoridades, los conocidos nazarenos. Que se vieron<\/p>\n\n\n\n<p>incrementados en n\u00famero. As\u00ed como los hermanos de luz. Ya que estos no se ve\u00edan<\/p>\n\n\n\n<p>indignos por nuestras calles. De esta resoluci\u00f3n ilustrada del s. XVIII nos llega a nosotros<\/p>\n\n\n\n<p>esta diferencia. Tenemos a nuestros nazarenos, hermanos de luz, y a nuestros<\/p>\n\n\n\n<p>penitentes, que aunque nazarenos, son la \u00fanica figura de penitencia f\u00edsica que nos<\/p>\n\n\n\n<p>qued\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Por Pablo Gonz\u00e1lez S\u00e1nchez<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin lugar a dudas, la figura que sustenta nuestras hermandades y cofrad\u00edas, no en Andaluc\u00eda, sino en Espa\u00f1a entera, y sus antiguos territorios de ultramar,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3815,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"#HISTORIA\nNuestro compa\u00f1ero Pablo Gonz\u00e1lez nos habla de la figura del nazareno.","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[54,26],"tags":[],"class_list":["post-4622","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte-e-historia","category-penitencia"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elsenatus.es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/DSC_0208-scaled.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4622"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4622"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4623,"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4622\/revisions\/4623"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3815"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elsenatus.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}